Arturo Martínez, un joven de 30 años, está empeñado en reclamar más y mejores carriles-bicis en la ciudad mientras prepara una marcha hasta Pekín
L. MONDRAGÓN l.mondragon@diario-elcorreo.com/VITORIA
Ni nació con una bicicleta bajo el brazo ni fue demasiado precoz en montarse sobre las dos ruedas. Lo hizo, como otros niños, a los cuatro o cinco años, y se aficionó en serio a los 15. Arturo Martínez es hoy un apasionado de la bici y un decidido propulsor de su uso en la vida cotidiana. Este joven alavés nacido hace 30 años en el barrio de Arana y residente en Lakuabizkarra está inmerso en una permanente reivindicación de una red de carriles-bici en la ciudad «pero no de adorno, que sirvan para ir de norte a sur de Vitoria, de este a oeste, para desplazarse a estudiar o a trabajar» y con un servicio de préstamos en las estaciones de tren o autobuses.
Se jacta de «no tener coche y moverse sólo sobre dos ruedas», aunque admite que sí tiene el carné de conducir. Estos días está volcado en la organización de una marcha reivindicativa en bicicleta por el trazado por «las vías verdes, el trazado del antiguo ferrocarril Anglo-Vasco», desde Vitoria hasta Ullíbarri-Gamboa y regreso. La excursión tendrá lugar esta mañana y la salida está prevista a las 9,30, horas desde el centro comercial El Boulevard.
Es la segunda marcha de sus características. El pasado mes de marzo hubo otra por el casco urbano de la ciudad, planteada como una fiesta de la bicicleta. Para después del verano, en septiembre, prepara otro recorrido por el anillo verde, el parque de Olárizu y Salburua.
Arturo trabaja en una importante empresa industrial vitoriana aunque tiene a medio camino sus estudios de geografía. «Llevo doce años en ello pero admito ue estoy más fuera que dentro, aunque no quiero renunciar», asegura mientras explica que, en medio, ha seguido un módulo de formación profesional sobre turismo.
Compañeros de aventura
Mientras ultima los detalles de sus marchas reivindicativas, el apasionado bicicletero trabaja en un proyecto de largo recorrido, de fondo, la organización de una marcha Vitoria-Pekín (Gasteiz-Bejing Olimpic Games 2008), para el que ya ha encontrado diversos patrocinios. «Quiero hacer los 10.000 kilómetros el próximo año como una aventura reivindicativa por la reducción del CO2».
«En principio estoy sólo para el viaje, aunque trato de animar a mi novia para que me acompañe, aunque lo veo difícil», admite. Arturo insiste en el carácter «abierto» de la iniciativa e invita a la expedición a todos los amantes de la bicicleta que se animen a ello. ««No hay por qué hacer todo el recorrido, que durará unos diez meses», explica. «Los interesados pueden hacer sólo algunas etapas, apuntarse un mes o sólo durante su período vacacional», asegura. El recorrido pasará por Francia, Alemania, República Checa, Eslovaquia, Polonia, Bielorrusia, Rusia, Mongolia y China.
|